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Esta excursión de cicloturismo es lineal con inicio y fin en distinto punto, discurre por sendas verdes, carreteras locales con poco tráfico y es apta para todo tipo de bicicletas.
La ruta pasa por los concejos de Langreo y Mieres, zonas de gran actividad carbonífera en otros tiempos. En la actualidad disfrutaremos de los paisajes heredados y podremos comprobar como la vegetación disimula lo que antes fueron bocaminas, escombreras e infraestructuras mineras —resulta asombroso el poder restaurador de la naturaleza—. No obstante aún quedan restos de castilletes y se conservan algunas edificaciones de antiguas minas (oficinas, escuelas, casa de Los Felgueroso, etcétera), destacando entre todas estas construcciones la central eléctrica con su gran chimenea de ladrillo.
Ruta lineal con inicio y final en distintos puntos. Es una ruta con un par de subidas considerables pero las bajadas son mucho mejores. La primera bajada, de una decena de kilómetros, transcurre por un precioso valle, la segunda bajada es por pista y termina en una vía verde. Muy buena para pedalear tranquilamente, un poco exigente pero divertida.
Interesante salida para quien no tengan miedo a las subidas largas y costosas ¡Llevad las piernas entrenadas para pedalear!. La ruta es entretenida y bonita, con estupendas vistas desde los altos que iremos alcanzando, que hacen que compense el esfuerzo.
Esta vez os proponemos pedalear con cualquier bicicleta por una ruta muy curiosa y llena de vistas por los concejos de Castrillón, Soto del Barco y Avilés pues vamos a subir y, casi casi, llegar a un alto con cierta fama entre los ciclistas de a pie: el Alto de Pulide (362 metros).
¡Que nadie se asuste! Lo vamos a hacer por un lado bastante amable y cómodo, limitándonos a bajar por la vertiente más dura para, ya cerca de Pillarno, visitar la llamada Gruta de Arbedales. A pesar de buscar la ruta más cómoda, se requiere estar un poco habituado a pedalear, porque hay tramos de subida no aptos para personas sin ciertas habilidades o que no estén acostumbradas a ello. Pero aún así, disfrutaremos, ya que como siempre, nos adaptaremos al ritmo de los que vayan más despacio o hayan echado pie a tierra, esperando siempre a la nuestra bici-escoba.
Estamos ante una ruta circular que nos llevará al alto del Torno por el precioso valle de Ardisana. Comenzaremos en Nueva de Llanes, preciosa villa con sus numerosas y bonitas casonas de indianos y nos dirigiremos, siguiendo la carretera AS-263, a la playa de San Antolín, cruzando antes las localidades de Cardoso, Villahormes y Naves.
Nada más pasar las ruinas de San Antolín de Bedón (km 7 de la ruta), tendremos la primera subida del día de un kilómetro tendido y que nos permitirá calentar un poco las piernas. Poco después llegaremos a Posada de Llanes donde giraremos en dirección Turanzas atravesando la localidad. Aquí hay que prestar mucha atención porque se incrementa notablemente el tráfico y la carretera no tiene arcén.
El concejo de Salas está vinculado al Camino de Santiago ("el primitivo") desde hace siglos. Su capital posee un interesantísimo conjunto monumental, empezando por el soberbio Castillo de Los Valdés-Salas (hoy reconvertido en hotel), el Palacio de Casares o el Parque Carmen Zuleta. La impresionante y preciosa colegiata de Santa María la Mayor, de estilo gótico del siglo XVI bien merece una visita antes de iniciar nuestra ruta hacia el motivo principal de nuestra excursión: la cascada del río Nonaya.