Joer, qué fuerte... Lo peor es que un loco detrás de un volante se siente hinchado de poder: el poder que da el llevar una máquina que con facilidad puede arrebatar una vida.
Y pregunto: Si esto no se hubiese grabado, ¿sería posible creerlo?
Un saludo con un respingo de miedo en la nuca... que cojo la bici pa hacer unos recados...buff!
Raffa